Honorarios profesionales
El alcance, antes
que el presupuesto.
Cada encargo se valora según las preguntas, la documentación y las actuaciones necesarias. Las condiciones se concretan antes de comenzar.
Qué determina
la propuesta.
Un presupuesto útil permite saber qué trabajo incluye, en qué plazo se prevé realizarlo y qué actuaciones se presupuestan por separado.
Objeto y complejidad.
Las cuestiones que se necesitan responder, las disciplinas que intervienen y las limitaciones iniciales del estudio.
Volumen documental.
El material que debe revisarse, su organización y la necesidad de localizar o solicitar documentación complementaria.
Evaluaciones y actuaciones.
Las entrevistas, exploraciones o intervenciones previstas y las colaboraciones que puedan ser necesarias.
Ratificación y desplazamientos.
La modalidad de comparecencia, el lugar y la disponibilidad requerida. Su inclusión debe constar en la propuesta.
Antes de aceptar el encargo.
Se confirma la viabilidad del trabajo y se delimita su contenido. La propuesta debe recoger los honorarios, los impuestos que correspondan, la forma de pago y las condiciones de entrega y ratificación.
Si durante el estudio aparece una necesidad que modifica el alcance, se comunica para concretar la ampliación antes de realizarla. Las posibles urgencias se valoran según el plazo y el trabajo necesario.
Cómo solicitar una valoración.
Facilita un resumen, la pregunta que necesitas resolver, el tipo de documentación disponible y cualquier fecha relevante. El canal para aportar el expediente se acuerda después del primer contacto.
Pon tu caso sobre la mesa.
Cuéntame qué necesitas analizar y en qué fase se encuentra el asunto.